En Suajili, upendo es la palabra utilizada para referirnos a algo que queremos, y así sola, podemos decir que significa amor.Pero en esta pequeña Boma de Datoogas en el valle de Mangola es mucho más. Upendo tiene 11 años y pertenece a una familia de herreros, en la reserva, junto al lago Eyasi. Va a la escuela y se prepara para entrar en un mundo en el que su tribu, condenada por el SIDA y el progreso, se enfrenta a la desaparición. Dudo del significado de las escarificaciones de su cara. En la tribu vecina de los Hadzabe, estas marcas se hacen a los bebés cuando  lloran para que no hagan ruido. Cuando las bomas son atacadas, los niños se esconden con las madres, y, si lloran, el escozor de las lágrimas en las heridas hace que al bebé se le quiten las ganas de quejarse. La simetría de las incisiones de esta pequeña me lleva a pensar que sean ornamentales, y no fruto de las lágrimas de su infancia. Un miembro de estas tribus con muchas marcas en su cara, indica que de bebé lloró demasiado.

Esta foto pertenece al proyecto Imani people para la ayuda de las tribus del valle de Mangola y del lago Eyasi

foografia retrato de una joven datoga en el valle de mangola, junto al lago eyasi en el norte de tanzania

NIKON D800 (28mm, f/4.5, 1/125 sec, ISO200)
Upendo. Valle de Mangola, Tanzania