Nange tiene una edad indefinida, en torno a los 50 años, aunque no lo sabe exactamente. Tiene una musculatura marcada, muy fibrosa. Sin duda ha sido y es un gran cazador, lo que le ha llevado a ser aceptado sin dificultad en diferentes campamentos. Los Hadzabe prefieren los arcos fuertes y potentes para cazar presas como impalas, cebras o jirafas, tirando incluso a grandes depredadores. El arco de Nange mide casi dos metros y es excepcionalmente fuerte, lo que le da un largo alcance a costa de precisión en sus disparos.

 

Guerrero Hadza en el valle de Mangola cerca del lago eyasi al norte de tanzania

NIKON D4 (18mm, f/8, 1/250 sec, ISO100)
Nange el Hadza. Valle de Mangola, Tanzania

Los Hadzabe cazan y viven solos, sin ningún tipo de arraigo familiar. Pueden entrar y salir de diferentes campamentos a libertad. No tienen concepto de la propiedad privada, ni celos ni disputas entre ellos. Se pueden casar y formar una familia, pero si están sin dormir juntos más de dos semanas, consideran que el matrimonio está acabado, o la mujer puede volver a usar sus ropas de soltera de nuevo sin muchos más miramientos.

 

mujeres Hadza en el valle de Mangola cerca del lago eyasi al norte de tanzania

Mujeres Hadzabe, Valle de Mangola, Tanzania

Grabación de las mujeres Hadza hablando mientras se comían unos frutos del Baobab

Por su estilo de vida nómada, el tipo de cabañas que construyen, la forma de hacer el fuego y sobre todo el lenguaje, se encuentran muchas similitudes con los Boschjesman (hombres del bosque) o bosquimanos. Es difícil que se hayan encontrado nunca, principalmente por la separación geográfica, los Hadzabe habitan en el valle de Mangola al norte de Tanzania mientras que los bosquimanos tienen su territorio en la zona más austral de Africa, en Namibia, norte de Sudáfrica y Botsuana. Además guardan mayor parecido físico con los vecinos pigmeos, de rasgos más simétricos y estatura reducida. Pero este tipo de lenguaje, el Khoisan, tan peculiar y único, caracterizado por los chasquidos que hacen con la lengua al pronunciar algunas palabras, nos hace pensar que es imposible que evolucionara paralelamente en lugares independientes.

Aquí queda un misterio etnográfico de unas de las tribus más interesantes del mundo. Tan interesantes aunque solo sea porque tienen el haplogrupo Y-A, lo que muestra que son genéticamente similares a los primeros humanos que habitaron África y supuestamente colonizaron el resto del mundo.

Cazador Hadza en el valle de mangola con su arco y flecha artesanal junto al lago eyasi en el norte de tanzania

Nange apunto de disparar