Aurora en Inari, Finlandia Canon EOS-1Ds Mark II (34mm, f/5, 56 sec, ISO800)

Ver auroras boreales es el sueño de mucha gente, y fotografiarlas es desde luego el sueño de todos los fotógrafos de naturaleza. Desgraciada o afortunadamente no es tan fácil. A los españoles nos toca irnos muy lejos, es caro y nadie te garantiza que se crucen los astros y se den las condiciones para poder verlas. El lago Inari se encuentra al norte de Finlandia, a 300 Km de Cabo norte y 700 Km por encima del círculo polar ártico. Tienen un índice altísimo de auroras y si tienes suerte y está despejado tienes prácticamente asegurado poder verlas en los meses de invierno. El mes elegido fue febrero, a finales ya tienes el 50% de horas de sol y noche y puedes compatibilizar la caza de auroras con otro tipo de actividades. Solamente íbamos a estar tres días en el norte y las posibilidades de éxito no eran demasiadas, sobre todo si contamos con que estaba bastante nublado. El segundo día, le preguntábamos un poco desesperados a nuestro guía cómo podríamos saber si habría auroras esa noche y si había alguna zona despejada. El parte decía que  un poco más al norte probablemente estaría despejado y la probabilidad de que se formaran auroras esa noche eran bastante altas. Decidimos ir al aeropuerto y alquilar un coche para movernos hacia el norte en busca de la luz perfecta. Una hora más tarde y 30oC por debajo de cero mirábamos alucinados cómo el cielo se ponía verde delante de nuestro parabrisas.

Para fotografiar auroras la exposición no debe ser demasiado lenta, al moverse pierden definición si pasas de varios minutos. Para mi, la exposición ideal está entre 30 y 60 segundos con una sensibilidad de 1600 o 3200 ISO y el diafragma alrededor de 3,5. Las cámaras de hoy en día nos permiten pasar de estas sensibilidades sin añadir demasiado ruido y no viene nada mal poder cerrar un poco más el diafragma para ganar profundidad de campo. Uno de los principales problemas que nos surgen al hacer fotografías nocturnas es que no somos capaces de enfocar bien a las estrellas porque no se ve nada. Ahí va un truco. Muchas veces los objetivos no están bien calibrados y si llevas el enfoque al infinito la toma sale desenfocada. Para evitar esto tenemos que hacer unas pruebas de día, enfocando un objeto que esté en el infinito, lo más lejos posible y hacer una marca en el anillo de enfoque señalando ese punto, de esta forma cuando sea de noche y no sepamos dónde estamos enfocando con seguridad podemos alinear la marca del anillo de enfoque y conseguir una toma con las estrellas nítidas.

Otro problema es el frío, las baterías vuelan a estas temperaturas. Es importante llevar varias baterías y cuando se va la carga de la que estás utilizando puedes cambiar por la segunda. Si vuelves a calentar la gastada recupera un poco de carga y se puede volver a usar. Venden materiales que al romperlos despiden calor, se pueden poner envolviendo la cámara para que no se enfríe tanto y en los guantes e interior de la chaqueta, donde puedes recuperar la batería agotada pegada a la fuente de calor.

Canon 1Ds Mark II. 56 s f 5 ISO 1600